En esa visión, la conectividad que aporta Turismar ocupa un lugar fundamental. Hay ciudades que se adoptan. Paso de los Toros fue una de ellas para Luis Irigoin. Llegó desde Treinta y Tres para integrarse al equipo de Wilson Ezquerra y nunca más se fue. En estos veinte años conoció la historia de la ciudad, estudió sus orígenes y terminó sintiéndola propia. Por eso habla de Paso de los Toros con la pasión de quien la eligió para vivir. Y cuando menciona a Turismar, el primer concepto que aparece no tiene que ver con los ómnibus. Tiene que ver con las personas. “Siempre está dispuesto a colaborar con la sociedad. Nunca nos dijeron que no cuando golpeamos la puerta para una causa social”, afirma al describir la relación que la empresa mantiene con la comunidad. Para él, ese compromiso habla tanto de la empresa como cualquier indicador económico. 42Entrevista Irigoin sostiene que una empresa de transporte tiene la obligación de prestar un buen servicio. Pero cuando además acompaña las necesidades sociales de una ciudad, deja de ser solamente un prestador para convertirse en un verdadero actor del desarrollo local. La conversación recorre luego uno de los símbolos más universales de Paso de los Toros: la tónica. El alcalde recuerda con orgullo cómo una bebida nacida en esta ciudad terminó convirtiéndose en una marca reconocida en el mundo entero. En viajes recientes a Colombia, Brasil y Argentina volvió a comprobar que el nombre “Paso de los Toros” continúa despertando reconocimiento inmediato.
“La marca está en todos lados”, comenta, convencido de que ese patrimonio sigue siendo una poderosa herramienta para posicionar el destino. Pero si el pasado le dio identidad, el presente le impuso un enorme desafío. La instalación de UPM modificó profundamente la realidad económica de la ciudad. Miles de trabajadores llegaron durante la construcción de la planta y obligaron a comerciantes, hoteleros, gastronómicos e instituciones públicas a adaptarse a estándares completamente nuevos. Irigoin resume ese proceso con una frase tan simple como reveladora. “La siesta se terminó.” No habla únicamente de horarios. Habla de un cambio cultural. De una comunidad que aprendió a profesionalizarse, a cumplir tiempos, a mejorar servicios y a prepararse para competir en un escenario completamente diferente. Sin embargo, el alcalde está convencido de que la gran oportunidad recién comienza. Al analizar el escenario posterior a UPM, el municipio, junto con instituciones públicas, privadas y académicas, identificó tres grandes ejes para el desarrollo futuro . Turismo. Logística. Gastronomía. Y no duda en señalar que el turismo atraviesa transversalmente a los otros dos. “El turismo es el tronco común”, sostiene mientras explica que Paso de los Toros debe comenzar a trabajar en alianzas, circuitos regionales y nuevos productos que aprovechen el enorme potencial del centro del país. En ese contexto aparece una idea que entusiasma especialmente a Irigoin. 4344 Entrevista La posibilidad de que Turismar no sea solamente una empresa transportista, sino que también desarrolle una unidad dedicada al turismo. Lejos de verla como una iniciativa empresarial más, el alcalde ofrece inmediatamente el respaldo del municipio. “Queremos ser socios de esa idea”, responde sin dudar, convencido de que la conectividad y el desarrollo turístico deben caminar juntos. Su reflexión final sintetiza el espíritu de toda la entrevista. Los cincuenta años de Turismar no representan únicamente la historia de una empresa que recorrió las rutas del país. Representan también cincuenta años acompañando el crecimiento de comunidades que hoy miran el futuro con nuevos desafíos y nuevas oportunidades. Y Paso de los Toros quiere ser protagonista de ese futuro.


