Rivera y Mercedes: dos nuevas conferencias abrirán el debate sobre la reforma del turismo uruguayo y la organización de los destinos
Viernes, 16 Octubre 2026

Rivera y Mercedes: dos nuevas conferencias abrirán el debate sobre la reforma del turismo uruguayo y la organización de los destinos

Finalmente se confirmaron dos nuevas conferencias de «El turismo uruguayo, la oportunidad que nos debemos»: el 17 de noviembre en Rivera y el 25 de noviembre en Mercedes. A ambas voy con un propósito claro: "patear el tablero", discutir cómo empezar a reformar el turismo uruguayo y proponer que los destinos se organicen para trabajar durante todo el año, aprovechando, de una buena vez, el transporte de línea.

por Sergio Antonio Herrera

Ese planteo tendrá una expresión propia en cada lugar: en Rivera y Santana do Livramento, como destino binacional, y en Mercedes y su articulación con Soriano y el departamento de Río Negro, una propuesta regional que estamos pensando bajo el nombre de trabajo «Tierras del Hum». En ambos casos hay que discutir cómo convertir conexiones, atractivos y servicios en experiencias que puedan comprarse y disfrutarse con regularidad.

Todos los días llegan personas a estos destinos en ómnibus de línea. Entre ellas hay quienes viajan por compras, visitas o distintas gestiones y tienen interés en pasear, comer, conocer y aprovechar mejor su estadía. También hay personas a las que podríamos atraer con una propuesta turística organizada sobre esos mismos servicios. El transporte ya está haciendo una parte del trabajo; nos corresponde organizar lo que sucede cuando el pasajero llega.

Necesitamos conocer mejor ese movimiento: cuántos viajeros tienen interés turístico, cuánto tiempo permanecen y qué contratarían si encontraran una oferta clara. Mientras estudiamos esa demanda, podemos empezar a construir propuestas y probar su respuesta.

El ómnibus de línea también debe formar parte del producto turístico

Una persona debería poder comprar un viaje que reúna el pasaje de ida y vuelta, la recepción en la terminal, los traslados, el alojamiento cuando corresponda y las actividades elegidas. Debería saber quién la recibe, qué puede hacer y quién responde durante su estadía. Eso requiere una operación receptiva que coordine a transportistas, alojamientos, restaurantes, guías y demás prestadores.

En Rivera, el corredor de la Ruta 5 permite pensar en visitantes que suben al mismo servicio desde Montevideo, Florida, Durazno o Tacuarembó. Cada uno puede viajar por su cuenta y encontrar en el destino una organización que lo reciba. Las compras y la gastronomía pueden combinarse con recorridos por el destino binacional y otras experiencias del departamento.

En Mercedes, los servicios que llegan a la ciudad y las conexiones con Fray Bentos permiten estudiar propuestas que articulen la estadía con actividades en Soriano y Río Negro. Para ciertos paseos se necesitarán vehículos contratados; para otros podrá aprovecharse el transporte regular, siempre que sus horarios y condiciones sirvan al programa.

Turismo todo el año exige una oferta que funcione todo el año. Hay que coordinar calendarios, definir actividades regulares y conseguir que el visitante pueda reservar con anticipación. La música, el teatro, el patrimonio, la naturaleza, la navegación y la gastronomía pueden aportar motivos de viaje en distintos momentos. Cada propuesta tendrá que organizarse según sus posibilidades, sus públicos y las condiciones de cada época.

Un acontecimiento puede convocar durante unos días. El desafío del destino es construir, además, razones para visitarlo el resto del año. Eso implica trabajo comercial, coordinación y capacidad de cumplir lo que se vende.

La reforma nacional y las decisiones de cada destino

Las dos conferencias tendrán una primera parte dedicada al país y una segunda centrada en el lugar que recibe el encuentro. Porque Uruguay necesita revisar su organización turística y los destinos necesitan herramientas para transformar esa discusión en actividad.

El mundo cambia su manera de viajar, de comercializar, de conectar lugares y de conocer a sus clientes. Nosotros seguimos dedicando demasiado tiempo a conversaciones que ya no responden a los problemas que deberíamos resolver. Hay que empezar a discutir por dónde encarar una reforma del turismo uruguayo y qué decisiones estamos dispuestos a tomar.

Después de sesenta años vinculado al turismo y cuarenta ejerciendo el periodismo, considero que tengo la responsabilidad de plantearlo con claridad. Mi mirada se nutre de la experiencia, del estudio, de lo que he visto funcionar y de los errores que he observado. Esa trayectoria me lleva a cuestionar la resignación con la que, demasiadas veces, aceptamos nuestras limitaciones.

Hay inversiones, emprendimientos, trabajadores y esfuerzos públicos y privados que merecen reconocimiento. Precisamente por eso debemos preguntarnos si cuentan con una organización que los acompañe. Si la información disponible sirve para decidir, si las responsabilidades están claras, si los recursos responden a prioridades y si existe continuidad para ejecutar y evaluar.

En el plano nacional llevaré propuestas sobre inteligencia de mercado, conectividad, calidad, competitividad y sostenibilidad. También sobre conducción, estructura y financiamiento. Necesitamos capacidad permanente para investigar mercados, interpretar información, coordinar actores y convertir el conocimiento en decisiones.

El manual como punto de partida

El Manual empírico del turismo del Uruguay es el aporte que pongo sobre la mesa para iniciar esa conversación. Lo propongo como una guía abierta a la discusión, a las correcciones y a las ideas de otros. Sus planteos deben ser examinados y contrastados.

Ningún estudio puede arrogarse la solución absoluta de una actividad tan diversa. Puede ordenar problemas, cuestionar certezas y ofrecer caminos para debatir. Esa es la función que le atribuyo al manual: ayudar a empezar una discusión que el país necesita y que debe enriquecerse con otras miradas.

También debemos discutir la dimensión de nuestras ambiciones. Uruguay puede tomar la iniciativa de convocar a Argentina y Brasil para estudiar ofertas regionales dirigidas a los grandes mercados emisores. El hermano chico puede proponer, acercar actores y coordinar. Para hacerlo tiene que prepararse y llevar proyectos en los que cada participante encuentre un beneficio.

Rivera–Livramento y la relación entre Soriano, Río Negro y el litoral argentino ofrecen ámbitos concretos para pensar esa cooperación. El trabajo empieza por organizar lo que podemos ofrecer desde cada destino y demostrar capacidad para sostener acuerdos.

Mover lo que está quieto

Patear el tablero significa poner en discusión la forma en que venimos haciendo las cosas. Preguntar qué resultados produce, qué debemos cambiar y quién se hace responsable de hacerlo. También obliga a presentar propuestas y aceptar que sean discutidas.

En Rivera y Mercedes quiero hablar de turismo todo el año con ese criterio: transporte que pueda utilizarse, experiencias que puedan reservarse, prestadores que trabajen coordinados y una conducción que mantenga el seguimiento. Hay que calcular costos, definir responsabilidades, probar programas y corregirlos según sus resultados.

No podemos seguir administrando el turismo que tenemos y esperando que aparezca el turismo que queremos.

Hay viajeros que ya llegan y otros a los que podemos convocar. Hay servicios, conocimientos y experiencias que podemos reunir. La tarea es organizar todo eso para generar más estadías, más consumo local y más oportunidades de trabajo.

A Rivera y a Mercedes voy a abrir esa discusión. Porque ya dedicamos demasiado tiempo a describir nuestro potencial. Llegó la hora de decidir cómo lo ponemos a trabajar durante todo el año.

Portal de América

Comentarios  

Excelente!! Éxitos en ambas presentaciones, descontado que lo tendrás!!!

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