La charla con amigos comunes, las exquisiteces de la confitería de la Avenida Roosevelt fueron creando el ambiente ideal, pero lo que quedará para el mejor recuerdo fueron los 15 o 20 minutos que eligió el anfitrión para agradecer la presencia de todos, y a la vez deleitarnos con una parte de su riquísimo anecdotario.
Hace bien Tomás en estar escribiendo, creemos que más de un libro.
Sus encuentros directos en lugares y situaciones muy singulares con los máximos líderes estadounidenses, rusos, chinos, israelíes y latinoamericanos tienen momentos para el asombro y para el humor que Tomás transmitió con su habitual versatilidad y el vozarrón que le caracteriza.
Desde ya auguramos que cuando publique, el éxito está asegurado, las anécdotas son imperdibles, dadas en entornos insospechados con diálogos muy especiales por ejemplo con Gorbachov; Shimon Peres; Xiaoping; Carter, entre otros.
Compartimos la imagen que ilustra este artículo para reflejar con certeza el gratísimo encuentro y a la vez, la reciente entrevista que le realizáramos el verano pasado en el estudio montado en el Aeropuerto de Punta del Este, sobre el final del ciclo de nuestro programa televisivo Sala Vip.

