"Me sorprende la madurez de Lucila y la calidad de la experiencia. Su lectura me hizo acordar a aquella película, creo francesa "Si todos los hombres del mundo..." "
Experiencias del intercambio estudiantil de mi nieta Lucila
Lucila Rizzi
Este año tuve la increíble oportunidad de hacer un intercambio a Alemania. Todos los años mi colegio organiza esta experiencia para los estudiantes de décimo grado. Esta instancia consiste en una gira por distintas ciudades de Alemania: Frankfurt, Bonn, Köln, Hamburg, Berlín, Dresden y München. Si bien la gira fue muy bonita, la experiencia realmente gratificante para mí fue el intercambio.
Me quedé en un pueblo llamado Blaichach, el cual cuenta con aproximadamente 3000 habitantes. Mi familia de intercambio, compuesta por tres personas: una mamá, un papá y su hija, que tiene un año más que yo, fue completamente un amor. Durante el tiempo que estuve, asistí al colegio Gymnasium Sonthofen, donde conocí gente maravillosa e hice muchísimos buenos amigos.
Con mi familia me entendí súper bien desde el primer día. Julia, mi hermana de intercambio, y yo hacíamos todo juntas: jugábamos, hablábamos, veíamos series y pasábamos momentos increíbles. Con Stefan, mi papá de intercambio, y Nici, la mamá, tomé cariño inmediatamente. Hablábamos muchísimo y siempre se preocuparon de que estuviera bien y me sintiera feliz. Juntos fuimos a muchísimos lugares: Ravensburg, la isla Lindau, Kempten, München, la triple frontera entre Austria, Suiza y Alemania, Oberstdorf, entre varios otros.
Una de las experiencias más increíbles que tuve fue ser parte de una obra de teatro que realiza el colegio al que asistí. Se trataba de “Just the Two of Us”, una obra compuesta por los mismos estudiantes que presenta una versión moderna de Romeo y Julieta, en la cual el veneno que toman al final solo los hace dormir y despiertan en nuestra época. Ambos se cuestionan quiénes son y terminan dándose cuenta de que pueden amarse sin necesariamente depender del otro.
Para el musical tuvimos muchas pruebas, entre ellas un fin de semana completo en el que nos fuimos a una casa enorme, alejada de todo, que tenía salas de música con muy buena acústica para practicar. Además, tuvimos mucho tiempo para conocer gente y compartir con amigos. Jugamos muchos juegos de cartas tradicionales que me encantaron, como “Arschloch” y “Scheiß”. Fue un fin de semana realmente increíble.
Algo que me sorprendió muchísimo fue que todo el trabajo técnico lo realizaba un equipo compuesto únicamente por estudiantes. Me impactó la cantidad de cables y programas que manejaban sin ninguna dificultad, además de la escenografía.
La semana siguiente tuvimos tres días de colegio completamente destinados a ensayos. El musical contaba con actores; quienes, a excepción de la canción final, solo actuaban, la orquesta de estudiantes y las bandas. Ahí estaba yo.
Con mi hermana cantamos “Smooth Operator” de Sade, seguido por “I Need a Dollar” y “Ohne dich”, estas últimas junto a otras dos amigas.
La obra se presentó martes y miércoles por la noche. Salió muy bien ambos días y todos quedamos muy contentos. Yo, por mi parte, me divertí muchísimo junto a todos durante los ensayos y las presentaciones.
Para mí fue una experiencia increíble. No solo conecté muchísimo con todos e hice nuevos amigos increíbles, sino que también tuve la oportunidad de cantar junto a gente maravillosa y una orquesta estudiantil buenísima. Todo el grupo fue muy amable conmigo. El miércoles por la noche, luego de la función, profesores y alumnos pidieron pizza; nos sentamos en círculo y comimos mientras cantábamos y reíamos. Sin duda fue una experiencia inolvidable que me llevo conmigo. Aprendí muchísimo junto a gente que ahora adoro.
Otro gran shock cultural fue el Fasching. Es como un carnaval: había carros hermosos y disfraces increíbles que me sorprendieron muchísimo. Toda la gente fue muy amable conmigo y lo pasé realmente increíble.
Siendo muy honesta, tuve una experiencia increíblemente gratificante y, si pudiera, me habría quedado más tiempo allá sin problema. Mi familia de intercambio se convirtió en mi segunda familia, a la que adoro con toda el alma, y estoy profundamente agradecida. Fui con la idea de aprender alemán y ser parte de todo lo posible para tener una experiencia inmersiva, y siento que lo logré completamente. Presté atención a todas las clases, gané muchísimo vocabulario y logré subir mi nivel de alemán a un sólido B2, lo cual no es un logro menor. Hablé todos los días en alemán, escuché música, vi películas y aprendí de manera intensiva gramática y estructuras más complejas.
El intercambio no solo me ayudó a mejorar mi nivel en el idioma, sino que también me permitió descubrirme más como persona: mis límites y hasta dónde soy capaz de llegar. Sé que tuve mucha suerte con la familia que me tocó, pero también estoy segura de que, sin mi esfuerzo y mis ganas de integrarme, no habría sido lo mismo.
Actualmente sigo con mis estudios del idioma de manera intensiva por mi cuenta, leyendo libros y asistiendo a clases regulares en alemán en el colegio. Estando allá, evalué mis posibilidades y llegué a la conclusión de que quiero estudiar la universidad en Alemania. Por eso, ahora voy a dedicarme completamente a perfeccionar el idioma y mantener mis calificaciones para lograr mi meta.
Con esto me despido. Espero que todos los lectores del blog de mi abuelo estén teniendo un día maravilloso.
¡Hasta la próxima!

