Así lo refleja un análisis de Data Appeal Mabrian, plataforma de inteligencia turística de The Data Appeal Company / Almaviva Group, que estudia la demanda consolidada de los cinco principales mercados emisores de América Latina hacia España, Italia, Reino Unido, Francia y Alemania.
Para el sector hotelero, estos datos dibujan un perfil especialmente relevante: un viajero de larga distancia que planifica con más de dos meses de anticipación, realiza estancias prolongadas y muestra un marcado interés por las experiencias culturales y locales.
La cultura concentra el 40,3 % de las motivaciones de viaje
El patrimonio cultural, las artes y las tradiciones representan el 40,3 % de las motivaciones de los viajeros latinoamericanos para desplazarse a Europa, situándose claramente por delante de otros factores.
La gastronomía representa el 12,5 % de las motivaciones, seguida del turismo familiar, con un 11,9 %, y las compras, con un 11,8 %.
Los resultados apuntan así hacia una demanda que no busca únicamente visitar los grandes atractivos turísticos europeos, sino también experiencias vinculadas con la identidad, el patrimonio y la cultura de los destinos.
Para hoteles y destinos, esta tendencia refuerza la importancia de integrar la oferta alojativa con propuestas culturales, gastronómicas y de ocio capaces de ampliar la experiencia del visitante más allá de la propia estancia.
Más de dos meses de antelación y estancias de dos semanas
Otro de los elementos que caracterizan al viajero latinoamericano es su elevada anticipación en la reserva. Según el estudio, los viajes a Europa se reservan con una media de 72,7 días de antelación.
La estancia media alcanza, además, los 14,5 días, un periodo considerablemente largo que responde en buena medida a la naturaleza intercontinental del viaje y que abre oportunidades para combinar diferentes ciudades y regiones dentro de un mismo itinerario.
En cuanto a la composición de los viajes, las parejas representan el 40,6 % de la demanda, mientras que las familias concentran otro 27,5 %. En conjunto, ambos segmentos suponen más de dos tercios de los viajes analizados.
Este comportamiento puede resultar especialmente relevante para los hoteles a la hora de definir productos, paquetes, estrategias de venta directa y propuestas de estancia adaptadas a viajes de mayor duración.
Galicia, Apulia y Budapest ganan protagonismo
Aunque los grandes destinos turísticos europeos mantienen su capacidad de atracción, los datos muestran una creciente diversificación de la demanda hacia regiones y ciudades secundarias.

TOP 15 destinos que más crecen entre los viajeros latinoamericanos en Europa | Fuente: Data Appeal Mabrian
Cinco destinos españoles y seis italianos concentraron el 54,2 % de las estancias de viajeros latinoamericanos analizadas durante 2025, pero al mismo tiempo se observa un aumento del interés por otras zonas.
Entre ellas destaca Apulia, en Italia, donde las estancias prácticamente se han duplicado respecto a 2023. En España, Galicia registra un crecimiento del 21,3 %, mientras que Pest, donde se encuentra buena parte del centro de Budapest, crece un 19,2 %.
La tendencia refleja una oportunidad para que destinos menos dependientes de los circuitos turísticos tradicionales capten parte del crecimiento de un mercado que muestra interés por ampliar sus itinerarios y descubrir nuevos territorios.
Una oportunidad para diversificar la demanda hotelera
Para Carlos Cendra, director de Marketing de Data Appeal, Europa cuenta con una posición favorable para captar este mercado gracias a su patrimonio y diversidad cultural.
«Europa cuenta con una ventaja estructural basada en patrimonio, diversidad y profundidad cultural, atributos que conectan naturalmente con la idiosincrasia del viajero latinoamericano».
Cendra señala, no obstante, que el desafío pasa por adaptar mejor la oferta a las necesidades de estos mercados.
«El reto está en optimizar el diseño de producto, la experiencia en destino y la distribución pensando no solo en el potencial global de este mercado, sino también en las particularidades y necesidades específicas de cada país emisor».
La evolución de esta demanda plantea así oportunidades tanto para los grandes destinos como para aquellos territorios que buscan diversificar sus mercados internacionales, incrementar la estancia media y distribuir mejor los flujos turísticos.
Para los hoteles, conocer con mayor precisión cuándo reserva este viajero, cuánto tiempo permanece, con quién viaja y qué experiencias busca puede convertirse en una ventaja para adaptar la comercialización, la comunicación y el producto a un segmento de larga distancia con un elevado potencial para el mercado europeo.
Portal de América - Fuente: Tecno Hotel News

