De este modo, se creará un formulario unificado que los pasajeros de barco, avión y autobús podrán utilizar para solicitar compensaciones o reembolsos y que la Comisión Europea tendrá que tener publicado en su página web en todas las lenguas oficiales de la Unión.
Con todo, el acuerdo --que aún necesita el visto bueno formal de los Veintisiete y del pleno de la Eurocámara para su entrada en vigor-- prevé que las compañías podrán también ofrecer sus propios formularios alternativos en papel u online.
La reforma también mejora la protección de los pasajeros con discapacidad y de las personas con movilidad reducida, al garantizar que un acompañante pueda viajar con ellos gratuitamente en avión si su presencia es necesaria, como ya ocurre en los viajes en autobús, tren o barco.
Otra de las claves de la revisión de las reglas comunitarias es la aclaración del papel de los intermediarios --plataformas online o agencias de viajes, por ejemplo-- a la hora de reembolsar a los pasajeros el precio total del billete en caso de cancelación, retraso prolongado o denegación de embarque a un pasajero aéreo.
Ante estas situaciones, el nuevo marco establece que las empresas deberán informar a los pasajeros en el momento de la reserva sobre cualquier cargo adicional por intermediación, administración, servicio o cancelación, así como sobre el proceso de reembolso.
El reembolso del precio total del billete y la comisión del intermediario, si se hubiera aplicado, deberá efectuarse al pasajero en un plazo de 14 días. Si un intermediario no cumple con este plazo, la aerolínea deberá tramitar el reembolso en un plazo de siete días a partir de la recepción de los datos de pago necesarios.
Finalmente, para supervisar de cerca el cumplimiento y disuadir a los operadores de infringir las normas sobre los derechos de los pasajeros, los colegisladores han acordado reforzar los organismos nacionales de control y gestión de quejas.
Estos organismos no tendrán que esperar a que los pasajeros presenten quejas para investigar posibles infracciones, sino que podrán iniciar auditorías, inspecciones o entrevistas con las compañías de transporte de forma proactiva.
Además, los pasajeros de transporte marítimo y en autobús tendrán tres meses desde el incidente para presentar una queja ante las compañías de transporte, como ya ocurre con los viajes en tren. Si no reciben respuesta o si la queja es rechazada, los pasajeros tendrán derecho a presentarla ante un organismo oficial de reclamaciones.
Portal de América - Fuente: Europa Press

