El WTTC elabora sus estudios económicos junto con Oxford Economics. El prestigio de esta consultora merece reconocimiento, pero no resuelve el problema de origen: sus cálculos utilizan estadísticas disponibles y completan vacíos mediante estimaciones. Eso constituye investigación económica, pero no equivale a una medición directa ni a una comprobación independiente de toda la información utilizada. Su propio documento metodológico describe fuentes alternativas y técnicas de estimación cuando faltan datos.
Entre esas fuentes aparece ONU Turismo, que recopila información suministrada por los países. Allí empieza nuestra desconfianza: disponer de criterios internacionales no demuestra que cada país mida con el mismo rigor. Antes de aceptar un resultado mundial, necesitamos conocer la calidad de las piezas con las que se construyó.
Además, hay que explicar qué representan los números. Si una persona visita cinco países europeos durante un viaje, puede generar cinco llegadas internacionales. ONU Turismo lo reconoce: las llegadas no equivalen a personas distintas. Es un indicador válido para contar visitas a países, pero no permite afirmar cuántos individuos viajaron por el mundo.
Tenemos, entonces, estadísticas nacionales cuya calidad debe examinarse, una organización que las recopila y un estudio económico que combina información disponible con estimaciones. ¿Dónde está, para cada cifra anunciada, la evidencia que permite comprobar su solidez?
El antecedente del sello Safe Travels refuerza mi exigencia. Durante la pandemia, el WTTC promovió un distintivo que, según su propia documentación, se basaba en autoevaluación y no era una certificación. Su alcance real debía quedar tan claro como su mensaje promocional.
Ahora corresponde exigir esa misma claridad a los anuncios de Malta: fuentes nacionales, años de referencia, vacíos estadísticos, supuestos y proporción de datos estimados.
No alcanza con responder “ONU Turismo” u “Oxford Economics”. El prestigio de quienes recopilan y procesan la información no sustituye la calidad de la medición original. Si las cifras van a orientar decisiones, sus fundamentos deben quedar a la vista.

